The Legend of Zelda: Link’s Awakening (Remake 2019) Review

Luego de 26 años de haber sido lanzado en Gameboy, The Legend of Zelda: Link’s Awakening regresa con un remake para Nintendo Switch muy respetuoso con la entrega original, añadiendo una que otra novedad. ¿Estamos ante un producto digno de ser jugado o es sólo un lavado de cara mediocre como tantos que abundan en la industria? ¡Deja que en Primer Player te contemos!

Historia

Si bien el relato de esta entrega es bastante antiguo y no se le ha añadido ninguna novedad en absoluto, lo cual no es necesario, ya que en cuanto a historia se rompen con varios cliché algo cansados de la saga Zelda.

Esta vez no hay ninguna princesa que salvar, ni Ganon al que derrotar, sino que estamos ante un Link que encalló en una misteriosa isla llena de peculiares personajes de la cual no podrá salir a menos que recolecte ocho instrumentos místicos.

Aquel es el puntapié para que se desarrolle una aventura muy divertida, con personajes muy carismáticos, lo que le da al título un encanto único, que sumado al humor blanco que encontraremos con frecuencia, se convierte inevitablemente en un viaje inolvidable.

Eso sí, no esperes grandes épicas, ni giros argumentales, ya que en aquellos años no era habitual que la historia fuese protagonista de una aventura.

Gráficos

En cuanto al apartado visual, se ha optado por convertir los arcaicos sprites del Gameboy en un mundo 3D con apariencia de diorama de plástico, con personajes que perfectamente podrían ser juguetes infantiles, lo que resulta una gran decisión dentro del desarrollo, puesto que la tónica de la entrega es más ligera de lo normal, creando una excelente cohesión entre lo narrado y lo mostrado.

Además de texturas simples y modelos brillantes tipo plástico, la profundidad de campo de “la cámara”  que muestra un fuerte desenfoque en los bordes de la pantalla nos da la impresión de que se esté mostrando a través de un lente macro, fortaleciendo la sensación de que estamos viendo pequeños juguetes en pantalla.

Las animaciones de enemigos y personajes son inocentes, siguiendo en armonía con este “cuento de hadas” que se nos plantea. Otros efectos que evocan destrucción o poder se mantienen suaves, comunicando perfectamente el mensaje sin desentonar con el título.

Esta entrega es una obra maestra al enseñarnos que no se necesitan gráficos hiperrealistas, que hagan colapsar a la consola, o apelar a la “nostalgia 8 bits” para lograr resultados espectaculares.

Jugabilidad

Dentro de todo Zelda la jugabilidad es lo principal y en este remake de Link’s Awakening se logra traspasar la emoción y satisfacción de entregas más modernas, respetando casi completamente el producto original. Digo casi, porque donde ha habido cambios ha sido sólo por aprovechar que Switch tiene muchos más botones que los escasos 4 del Gameboy, junto con el añadido del creador de mazmorras que viene como aliciente extra para darle mayor vida útil a la experiencia.

Una vez más controlaremos a Link desde una perspectiva casi cenital, mientras recorremos paisajes y mazmorras desbloqueando toda clase de puzzles y secretos con los items que tendremos a mano. En caso de ser necesario podemos combinarlos, dándole un extra de profundidad y exploración al título, rompiendo con la monotonía que se vio en entregas anteriores y posteriores.

Eso no es todo, porque en algunos momentos pasaremos a habitaciones en 2D, donde tendremos que atacar enemigos y saltar plataformas al más puro estilo de Mario, otro cambio e mecánicas que mantiene fresca la aventura.

Sonido

En cuanto a sonido, el juego cumple más que bien su labor sin ser del todo ambicioso. La música se lleva todos los aplausos, al ser totalmente orquestral y tener arreglos épicos, que de alguna manera no desentonan con la propuesta que el estudio Grezzo desarrolló al reimaginar Link’s Awakening.

Los diferentes efectos sonoros están presentes muy bien ecualizados entre sí para que el mundo se sienta lleno de vida, pero no saturado de información auditiva. Igualmente importante es el tipo de sonidos usados, que son sencillos y algo caricaturezcos, simulando versiones actualizadas de los FX de la versión original, pero sin quitarles el impacto, al hacer que la experiencia se sienta demasiado infantil.

Optimización

Hasta ahora parece que estamos ante una obra impecable y, hasta cierto punto es así, pero en cuanto a optimización tenemos problemas nada despreciables.

Dentro de lo positivo hay que mencionar cómo se pensó en este título para que se sienta moderno en cuanto a jugabilidad, usando todos los botones de Switch, lo que tampoco es un hito en la industria. Los menúes son fáciles de navegar y las pantallas de carga son casi anecdóticas, aspectos que siempre son bienvenidos.

Si mencionamos lo negativo, hay más que enumerar dentro de lo que amerita una entrega de estas características. Primer gran problema: bajones evidentes en los FPS, que no vienen a lugar en una entrega gráficamente tan humilde (aunque potente). Lo peor es que ni siquiera ocurre en cambios de ambientación o cuando la pantalla se repleta de elementos a renderizar, sino que en momentos sin sobrecarga aparente para la consola, como recorrer un pueblo.

Sumado a la injustificable caída de fotogramas por segundo, desde el punto de vista del jugador, otro elemento muy mediocre es que Link sólo pueda moverse en 8 direcciones, lo que a estas alturas de la industria no es aceptable. Tal vez alguien podría intentar vislumbrar una justificación para aquello, haciendo alusión a alguna limitación de código u optimización de movimiento y colisiones. Mas si vamos a limitar así las direcciones que puede mirar nuestro protagonista, lo mínimo es poner una animación de transición, por breve que sea. En un juego visualmente tan impecable, ver los movimientos quebrados del personaje pesa mucho.

Finalmente, otro elemento que se desperdicia, quedando casi olvidado, es la vibración de los Joy Con, que brillan por su ausencia, excepto en el minijuego de pezca. Está bien, a muchos no les agrada la vibración, pero es un elemento que puede añadir mucho a la inmersión y ser usada de manera excelente como en Octopath Traveler o Bayonetta, juegos que no han sido creados por la compañía que diseñó la consola, pero que le sacaron más provecho.

Innovación

Link’s Awakening Remake no busca innovar de ninguna manera, siendo muy conservador en cuanto a concepto. Podemos premiar muchos aspectos, pero finalmente son de la entrega del ‘93, y si hablamos de la manera en que se llevó a cabo la actualización audiovisual, se hizo lo correcto para que esta recreación luzca actual. Por lo ya mencionado no es justo entregar una nota en este apartado, ya que su impacto en la nota final puede distorsionar la impresión del producto. Sería como castigar a un Mario por su carencia de una historia interesante.

En resumen, estamos ante una excelente entrega de The Legend of Zelda, digna de ser disfrutada por todo tipo de público y fanáticos. Tiene todo para ser una obra maestra, aunque pequeños ripios en su ejecución le restan puntos suficientes como para reducir considerablemente su nota. Sin embargo, la aventura tiene un encanto que hace que sea muy fácil disfrutarla a pesar de todo.

  • Historia: 8
  • Gráficos: 10
  • Jugabilidad: 9
  • Sonido: 8
  • Optimización: 5

Lo Bueno

  • Estéticamente perfecto
  • Excelente música y apartado sonoro
  • Muy divertido

Lo Malo

  • Mala optimización
  • Descuido en algunas áreas del juego
8

Muy bueno

Loco y apasionado por muchas cosas distintas de la vida, entre ellas los videojuegos. Prefiero un buen RPG antes que algo sin mayor historia, pero igual juego de todo, en especial si es para retar a algunos amigos. Animalista y bastante animal al mismo tiempo. El notero catete de algunos videos de Primer Player.

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