Dragon Ball Z: Kakarot Review

Dragon Ball Z es por lejos el anime más importante de la historia, entre otras cosas debido a que ha permitido que su genero se popularice y traspase diversas generaciones. Esta saga desde sus inicios ha tenido participación en la industria del videojuego, muchos supondrán que son básicamente juegos de pelea, pero la franquicia ha tenido títulos que han sido de diversos estilos como el RPG o tácticos.
Más allá de lo anterior, Dragon Ball nos acostumbró a juegos de peleas, el último, Dragon Ball FighterZ, un juego fantástico que a muchos por fin les dio la satisfacción de un título que llevaban más de 15 años esperando. No obstante, los fans de la saga siempre quieren cosas diversas, es en este punto que entró Bandai Namco con su propuesta RPG, Dragon Ball Z: Kakarot.
Las preguntas surgen inmediatamente y se resumen en una, ¿logró la desarrolladora japonesa CyberConnect 2 hacer un buen título RPG de Dragon Ball? Esto es lo que buscamos responder a continuación.

Historia

Si estás acá suponemos que te sabes de memoria la clásica historia de Dragon Ball, entendiendo que es uno, sino el primero, en popularidad o reconocimiento mundial, si hablamos de anime. Es en este punto que nos tenemos que centrar para hablar de los juegos que vienen desde Japón o son una derivada de alguna otra expresión artística, como un libro o una película. Se asume en al creación de estos títulos que el jugador ya sabe lo que se encontrará en la narrativa, muchos de ellos son puristas y no les gusta que alteren nada y otros buscan tener una experiencia complementaria.

En este contexto, ¿cómo se desenvuelve la historia de Dragon Ball: Kakarot? Básicamente nos encontramos con los sucesos narrados en Dragon Ball Z, es así como podemos ver combates clásicos, el primer enfrentamiento entre Goku y Vegeta, cuando la leyenda del súper saiyajin se hace realidad en la pelea entre el Goku y Freezer, o el fin de la saga con la victoria sobre Majin Buu.

Pero, ¿qué tiene de interesante? ¿Qué nos podemos encontrar en el anime? La narrativa de Kakarot nos plantea dos puntos que pueden ser llamativos o interesantes para el fanático. En primer lugar tenemos que hablar del claro llamado a la nostalgia, esto no sólo lo vimos previamente en los distintos materiales promocionales del juego, ya que lo encontramos, por ejemplo, en las cinemáticas que nos presentan en los momentos claves y/o trascendentes. El tono que se les da es un indicio a las personas que están reviviendo esta historia por medio de este juego, que es un publico más maduro, en búsqueda de revivir los momentos con una mirada melancólica. Por otro lado, al ser un RPG nos permite tener una mirada al mundo interno de Dragon Ball, esto por medio de la introducción a mecánicas como el comer en casa (no exento de polémicas por parte de personas reaccionarias, que evalúan patrones morales y culturales sólo desde el prisma de su subjetividad), acto que a los fanáticos que siempre están en búsqueda de más contenido son una especie de oasis en el desierto.

Gráficos

Siempre que hablamos de videojuegos que llegan desde el mundo del anime pueden ser incluso polémicas las decisiones visuales que adopte la empresa desarrolladora, en especial si esta se aleja de las especificaciones técnicas del dibujo original. En CyberConnect 2 no quisieron reinventar la rueda y hacen todo lo que tenían que hacer en un videojuego especialmente emocional.

Es así como podemos encontrarnos con un ejercicio de calco, es decir, decidieron respetar y revivir Dragon Ball Z. Rescata la identidad visual y la refresca con la clásica tonalidad de colores ocupados en los títulos de Bandai Namco, propuesta que homenajea esta gran saga de Akira Toriyama.

Por otro lado no tenemos bajones gráficos ni momentos de poco entendimiento visual, la formula que emplean está más que probada y para los japoneses es ya una sandía calada.

Por último, pero más impropiamente, sus espectaculares escenas cinematográficas nos transportan al pasado cuando por medio de la televisión nos maravillamos con lasa aventuras de Goku.

Jugabilidad

Quizás el aspecto más bajo de la entrega sea su jugabilidad. Tiene procesos que en las actuales condiciones de desarrollo son insostenibles. Por un lado nos encontramos un juego que aún no logra resolver del todo los problemas de cámara en los combates produciendo momentos incómodos y perdida de inmersión en plenos enfrentamientos épicos.

En ningún momento de la historia logramos sentir que esta tiene un carácter de urgencia para salvar a la humanidad (una constante en la serie), esto debido a que nos dan demasiadas libertades antes de los combates y el jugador nunca se encuentra apremiado por iniciar la siguiente pelea, algo que te descoloca y resta importancia a los sucesos acaecidos.

Por otro lado las misiones secundarias son un verdadero aburrimiento, no tienen sentido y su mayor gracias es el poder hacer pedidos o encargos a terceros, algo que al 2020 debería ser inaceptable y una práctica cada vez menos recurrente por parte de las empresas.

Los orbes que nos encontramos por el mapa son otro problema, ya que estos se regeneran al poco rato, lo que le quita su aspecto esencial, el coleccionismo y los deja como un mero apartado decorativo, todo a pesar de que los podemos usar como herramientas para subir las habilidades. Es decir, un elemento de vital importancia en la jugabilidad puede ser farmeado y explotado como si se tratase de una vanalidad.

Sonido

En el apartado sonoro el Kakarot gana mucho, entre otras cosas debido a que respeta la entrega original, el anime. El audio original (japonés) se encuentra muy bien materializado y no tiene grandes problemas a la hora de resolver el que muchos sonidos interactúen al mismo tiempo.

Se trata de una fórmula más que probada, pero que sigue siendo efectiva gracias a los talentos de actuación y a la sencillez sonora que propone el estilo de juego.

Optimización

Se trata de otro punto bajo de la entrega. En primer lugar, Dragon Ball Z Kakarot no es un mundo abierto, como tal vez nos hicieron suponer en algún momento. Se trata de varias cajas de área conectadas por tiempos de carga soporíferos, algo en lo que se nota que ahorraron recursos, especialmente evidente ya que Dragon Ball Z Kakarot no es ni por lejos un título exigente para las máquinas a las que va dirigido.

Por otro lado dependiendo de donde lo juguemos tendremos que tener paciencia a la hora de hacer uso de los menús, espacio que, para variar, no hicieron intuitivo ni bien organizado. Pareciese que esto no es algo que a los japones les importe al momento de crear un título, pero que al momento de enfrentarse a una entrega genera dolores de cabeza innecesarios y que habría resultado fácil de solucionar.

Finalmente, podemos decir que el apartado audiovisual de Dragon Ball Z: Kakarot es excelente, pero que al momento de poner tus dedos sobre el control aparecen los evidentes problemas, que son relacionados a una tremenda falta de cuidado o un recorte de recursos importantes, destruyendo lo que habría podido ser un excelente RPG de Dragon Ball Z. Se recomienda sólo para quienes, por “x motivos”, quieran tener una experiencia audiovisual excelente de la famosa saga, más allá de ver al anime o leer el manga.

  • Historia: 7
  • Gráficos: 8
  • Jugabilidad: 3
  • Sonido: 8
  • Optimización: 3

Lo Bueno

  • Excelente recreación de Dragon Ball Z
  • Gráficamente bello
  • Detalles interesantes añadidos a la historia

Lo Malo

  • Terrible cámara
  • Pésima planeación de jerarquías jugables
  • Largos tiempos de carga
  • Menú desorganizado
  • Desconexión entre la historia y la experiencia de juego
5.8

Mediocre

Director, adicto a la simpatía y los buenos momentos! fanático de la Vida :) Per aspera ad astra.

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