Yakuza 6: The Song of Life Review

Yakuza 6: The Song of Life marca el final de toda una era para la saga, siendo el final de la historia del legendario “Dragón de Dojima”, Kazuma Kiryu. Debido a que esta entrega es tan importante para la saga, hay un peso importante que recae en sus hombros, al que Sega y el Yakuza Studio debiesen poder responder con más excelencia que nunca. Veamos qué tal es el esperado Yakuza 6.

Gráfica

Gráficamente esta entrega es, por lejos, la que mejor luce, independientemente de que la saga haya tenido ya dos entregas anteriores en PlayStation 4. Gracias al Dragon Engine creado exclusivamente para optimizar al máximo los títulos venideros, estamos antes gráficos espectaculares, que se lucen en todo momento, aunque todavía queda algo de la inconstancia que siempre se ha podido observar entre personajes importantes y NPCKazuma Kiryu y compañía han crecido/envejecido en todo este tiempo, detalle que se nota de modo bastante realista. Poder explorar Kamurocho con este Yakuza maduro y disfrutar de los transeúntes, personajes, luces, reflejos, pozas de agua, etc.; es simplemente alucinante en Yakuza 6. Comparado con Kiwami, lanzado en agosto pasado, parece un título de una generación más adelante.

Como siempre, los mismos recursos no son invertidos en gente importante, como Goro Majima, que en los NPC, como un ciudadano X que va pasando, pero la diferencia abismal en cuanto a calidad ha sido drásticamente reducida, haciendo que todos luzcan bastante bien, integrados dentro del mismo mundo. En otros títulos parecía que los protagonistas y los NPC fueran de juegos distintos por su enorme diferencia.

Historia

La conclusión de las desventuras de Kiryu no dejan nada pendiente para los jugadores. Estamos ante una aventura épica, como de costumbre, llena de giros inesperados, un humor muy japonés y capaz de emocionarnos hasta las lágrimas, siempre manteniendo un ritmo adecuado. No es fácil cerrar un ciclo tan importante para cualquier franquicia, pero los desarrolladores se las han arreglado bien.

Jugabilidad

Aquí es donde comienza la polémica, ya que el gameplay al que estábamos acostumbrados por más de una década ha sufrido cambios que para muchos son terribles, pero dejando la zona de confort y nostalgia de lado, las alteraciones no son tan graves, aunque hay otros aspectos tradicionales que, por alguna razón, no se ejecutaron bien.

Cuando hablamos de cambios en la jugabilidad que son polémicos, nos referimos directamente en cómo ha variado el sistema de combate. Ya no tenemos la posibilidad de variar entre los cuatro estilos de combate tan distintivos de la saga, sino que tenemos uno sólo. El Yakuza Studio optó por hacer evolucionar la jugabilidad, aunque tal vez no fue lo más apropiado hacerlo en una entrega tan importante. De todas formas, el único estilo de lucha es una especie de integración/renovación de los anteriores, permitiéndonos nuevos movimientos que disfrutaremos mucho realizando, aunque haya menos variedad y libertad al luchar. Este detalle lo han compensado dándonos la posibilidad de activar un estado alterado de Kiryu, despertando al temible Dragón de Dojima, ejecutando nuevos ataques, siendo más poderoso y brutal durante un período de tiempo.

Este último detalle devuelve la sensación de libertad y nos permite disfrutar alternando entre ambos estados. Más todavía si tenemos en cuenta que ahora Kamurocho es un todo unificado, es decir, que no hay separaciones “virtuales” entre las calles y los edificios, pudiendo llevar los combates dentro de una tienda y causar desmanes en ella sin ningún corte o tiempo de carga. Lo que es mejor, hay Heat Actions que son exclusivas de estos entornos, donde Kiryu aprovechará toda su descomunal fuerza y falta de compasión para destruir a los oponentes.

Ya que estamos hablando de las divertidas y sanguinarias Heat Actions, hay que decir que no todo es color de rosa. Si bien se han caracterizado desde siempre por ser satisfactoriamente brutales, esa misma sensación ha bajado en esta entrega. Es difícil dilucidar por qué, pero todo apunta a que en muchas de estas animaciones especiales, el imponente Kiryu se ve vulnerable haciendo algunas, aunque hay otras que sí se mantienen igual o han mejorado bastante. Para poner un ejemplo, vamos a ilustrarlo con un clásico: el Heat Action de la bicicleta, donde normalmente Kazuma derriba al oponente con ella, se la arroja encima y luego salta sobre el vehículo, aplastando al desafortunado ser humano. En Yakuza 6, en cambio, el protagonista toma la bicicleta, y la deja caer –junto con él- sobre el contrincante, teniendo unos segundos de un poderoso ex Yakuza tirado en el suelo, como si él se hubiese dañado con su propio ataque.

Cuando se activa el modo “Dragón de Dojima”, aparecen muchas otras Heat Actions, muy poderosas visualmente, pero que también se sienten algo vacías. Ante un potente golpe asestado por Kiryu, tenemos una excelente toma al desfigurado rostro del oponente recibiendo la patada o puñetazo, mientras presionamos “X” rápidamente para hacer más daño, prolongando el tiempo de contacto. Suena excelente sobre el papel, pero realizarlo no lo es tanto, ya que es el único tipo de golpe al que le han sacado un feedback del control con vibración. Puede parecer un detalle, pero ya estamos tan acostumbrados al movimiento de los mandos, que su ausencia se nota enormemente, en especial si es una situación donde vemos literalmente cómo el puño de Kiryu saca chispas y hace temblar la cámara con su potente golpe.

Por lo demás todo ha mejorado, por ejemplo, incorporando una forma de recibir misiones, consejos u otra información importante a través de un Smartphone y sus respectivas apps. Hasta nos podemos tomar selfies durante el juego.

Los minijuegos siguen presentes, aportando variedad y frescura a los títulos, cuando estamos algo cansados de sólo lanzar puñetazos.

Innovación

Las novedades aportadas por esta entrega son variadas, aunque nada sustancial. Es más, se innovó en aspectos que era mejor dejarlos como estaban. De todas maneras, la integración del Smartphone, el hecho de que la ciudad sea un solo lugar sin tiempos de carga, pudiéndonos pasear por todas partes sin problemas, la nueva forma de adquirir mejoras en los stats o nuevas habilidades están bastante bien. Incluso la nueva jugabilidad sin cambiar entre estilos de lucha, desde cierto ángulo está muy bien, aunque su ejecución resulta un problema a castigar.

Optimización

Al respecto no hay nada que decir, ya que este juego se luce, haciendo que sus bien valoradas precuelas palidezcan.

El excesivo y nada disimulado “popping” que había en texturas y hasta personajes enteros a corta distancia era un problema serio de la saga, pero que en esta entrega es casi inexistente. Los tiempos de carga entre caminar por la calle y enfrentar a un grupo de matones es casi imposible de notar, la capacidad de renderizar modelados mucho más complejos que antes, además haciendo una ciudad completamente integrada y aun así tener tiempos de carga decentes, es digno de aplausos. No sólo eso, sino que el Dragon Engine permite que todo se ejecute a unos estables 30 fps, que caen muy de vez en cuando, hasta unos 15, por períodos muy breves; escenario muy distinto a los juegos anteriores que, aunque corrían a 60 fps, no era nada raro ver caídas hasta incluso 5, sin razón aparente.

Sonido

En este apartado la saga siempre ha tenido una buena dirección y, es que, la música está ausente en la ciudad y aparece sutilmente en peleas, momentos emocionantes o ridículos, sin interrumpir, sólo acompañando y agregando atmósfera. No hay tonadas memorables, ni tampoco se supone que las hayan.

Como es costumbre, la actuación de voces es impecable, dotando de mucha fuerza a las escenas más importantes. Eso no es todo, ya que esta vez toda conversación, por pequeña que sea, por insignificante que sea el personaje, está con actuación de voz, dejando de lado los gruñidos y sonidos breves para hacer una idea de intercambio de palabras.

Concluyendo, Yakuza 6: The Song of Life es una entrega excelente, un spectacular cierre para la historia del veteran Mafioso y, aunque la jugabilidad no sea la misma de antes, se puede disfrutar, especialmente por lo fascinante que se vuelve la historia.

  • Gráfica: 10
  • Historia: 10
  • Jugabilidad: 8
  • Innovación: 7
  • Optimización: 9
  • Sonido: 9

Lo Bueno

  • Excelentes gráficos
  • Historia divertida y emocionante
  • Un entorno más interactivo que nunca
  • Varias novedades interesantes

Lo Malo

  • Muchas Heat Actions han perdido eficacia
  • Se perdió algo de libertad en combate
8.8

Muy bueno

Loco y apasionado por muchas cosas distintas de la vida, entre ellas los videojuegos. Prefiero un buen RPG antes que algo sin mayor historia, pero igual juego de todo, en especial si es para retar a algunos amigos. Animalista y bastante animal al mismo tiempo. El notero catete de algunos videos de Primer Player.

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