Octopath Traveler Review

Octopath Traveler es el nuevo JRPG de Square Enix exclusivo para Nintendo Switch, que fue anunciado junto con el estreno en sociedad oficial de la consola, generando hype desde ese enero de 2017. La pregunta que cabe hacerse luego de casi año y medio es si Octopath tiene lo necesario para cautivar a los jugadores, lo cual responderemos a continuación.

Gráfica

Cuando se habla del aspecto gráfico de Octopath Traveler, tenemos que decir que es casi impecable, siendo todo un deleite para quienes han tenido la suerte de experimentarlo.

Nos encontramos ante sprites 2D con los tamaños propios de la era de los 16-bits en ambientes 3D y juegos de luces avanzados, gracias al uso de Unreal Engine 4, lo que le da un aspecto retro, pero al mismo tiempo realista, especialmente si vemos el agua de los ríos o detalles como el fuego y las distintas fuentes de luz. Todo esto sumado a un efecto de baja profundidad de campo dan un resultado sencillamente espectacular.

Tenemos que considerar las animaciones de batalla, las partículas y efectos visuales, donde el título se luce una vez más. Las partículas, por ejemplo, son “conscientes” del entorno, rebotando en el suelo, como si se tratase de objetos físicos más que simples adornos. Por el lado de los efectos de luz propios de algún hechizo o choque de armas, toda la fotografía de la imagen cambia adaptándose en tiempo real a esta nueva fuente brillante, generando las respectivas sombras y zonas sobre expuestas.

Ahora bien, el único detalle que se le puede atribuir como “débil” en cuanto a lo gráfico es que la transición del mapa a los combates contrasta demasiado con el detallado ambiente, puesto que es un manchón de pixeles aleatorios negros que van llenando la pantalla, viéndose como algo descuidado o poco inspirado. Al principio es extraño, pero luego es fácil acostumbrarse.

Historia

La historia de este JRPG resulta muy original, aunque no está del todo bien ejecutada, cosa que es el aspecto que más le cuesta a este estudio y sus proyectos anteriores, sin embargo, se han superado muchísimo.

Al principio podemos elegir libremente ocho héroes para comenzar la aventura y luego ir aliándonos con los otros siete. Resulta muy interesante la flexibilidad que le aporta al relato y tener 8 historias distintas para explorar, puesto que podemos profundizar cuanto queramos en ella y, en teoría, cuándo queramos.

Así tenemos algunos personajes cliché y otros con algo más de originalidad, pero el trabajo que se hace entorno a ellos, la alternancia entre historias y ver cómo estos “predecibles sujetos” afectan en su entorno de maneras que no suelen ser exploradas por este tipo de juegos le da una profundidad única al título.

Podemos conocer desde el clásico caballero que ya no se siente digno de su título y reniega de su pasado a historias más crudas que involucran el abuso sexual. También tenemos que reconocer la variedad y la madurez de algunas ramas de la historia en un género que suele ser de relatos bastante ingenuos.

De todas maneras, Octopath Traveler no se salva de tener personajes que pudieron desarrollarse más o que resultan cansinos desde un inicio, debido a que son estereotipos sobre explotados.

Jugabilidad

Dentro del género del RPG por turnos pareciera que se están agotando las posibilidades, pero Octopath Traveler nos muestra de manera espectacular que queda mucho donde innovar, teniendo una jugabilidad sencillamente magistral.

Cada uno de nuestros personajes a usar tienen “path actions” únicas, que son formas de interactuar con el entorno, lo que hace que la forma de jugar sea completamente distinta entre cada uno de ellos. Por ejemplo, Olberic puede retar a los ciudadanos para perfeccionarse como guerrero, mientras que Therion, el ladrón, podrá robarle a la gente items. Dentro de esta lista de 8 “path actions”, una por personaje, éstas pueden salir bien o mal, perjudicando o favoreciendo el desarrollo del juego.

Otro aspecto genial es que las Skills de cada uno se pueden aprender en cualquier orden, sin necesidad de seguir un árbol de habilidades preconcebido, aunque a medida que tengamos más de éstas, aumentará la dificultad de desbloquear las otras, así que hay que utilizar harta estrategia incluso en el desarrollo del personaje.

Sobre la batalla misma, como comentaba, se ejecuta por turnos, pero con toques novedosos. Por ejemplo, los enemigos son débiles o resistentes a distintos tipos de armas o elementos mágicos y tienen un índice de resistencia a éstos. Una vez que este índice llega a cero, el enemigo es aturdido y baja su defensa para ser atacado a discreción por los integrantes del equipo. Además del sistema de “break” recién mencionado, cada turno los guerreros acumulan “puntos de acción”, los que pueden ser canjeados en otros turnos para fortalecer hechizos o atacar más de una vez, teniendo un máximo de cuatro.

Así, las batallas cuentan con un alto grado de estrategia, ya que no son fáciles y lo más importante será aturdir a los enemigos para inhabilitarlos un turno y, tal vez, aprovechar de eliminarlos antes de que sea demasiado tarde.

Innovación

Octopath Traveler no planea reinventar la rueda, sino traer de vuelta la magia de los JRPG antiguos, actualizando algunas cosas y, a decir verdad, hacen mucho más que sólo eso. Las mecánicas de combate, desarrollo, curva de aprendizaje, gráficas y narrativa son simplemente brillantes y hacen que un título que homenajea a lo retro logre eso, pero que al mismo tiempo no se base sólo en la nostalgia, sino que ofrezca novedades suficientes como para ser recordado como un juego en su propio mérito.

Es más, se podría decir que la apelación al pasado reside únicamente en el uso de “sprites” de baja densidad de píxeles, puesto que en todo lo demás es un RPG totalmente revolucionario.

Optimización

Aquí nos encontramos con el aspecto más débil del juego, si se le puede llamar así, puesto que sigue siendo muy bueno, aunque hay detalles que no terminan de cuajar.

Tenemos a un título que corre sin problemas en Switch, mostrando gráficos hermosos y que carga relativamente rápido entre eventos o áreas, pero hay detalles corregibles.

Lo primero que llama la atención fue la inconstancia de la “vibración”, la cual está puesta de manera casi caprichosa, apareciendo ante estímulos muy sutiles y estando ausente en momentos clave. Un ejemplo de ésto es que al equipar un atuendo o comprar un objeto, el control de Switch vibra para dar la sensación de monedas o algo que se asienta en el personaje. Sin embargo, en los combates, al dar o recibir feroces golpes no hay un ápice de “dualshock”, el feedback para el que se incorpora la función de vibración en los controles está totalmente fuera, restando peso a la acción. Lo curioso es que la vibración sólo se presenta al hacer “break” a un enemigo.

Eso no es todo lo criticable, puesto que en el control quedan muchos botones disponibles para agregar funciones como ver el mapa ampliado, y no esa pequeña referencia que hay en una esquina de la pantalla.

Volviendo a lo positivo, algo que marea bastante a los desarrolladores de RPG se ha resuelto de manera eficaz. Me refiero al proceso de compra y equipamiento de armaduras y armas, donde generalmente hay que viajar entre varios menús que enredan todo, pero en este caso se puede hacer todo sobre la marcha, salvándonos del engorroso proceso.

Sonido

El sonido en Octopath Traveler cumple bastante bien, pero no es nada tan sobresaliente como el resto de sus aspectos.

Tenemos una gran banda sonora, con algunas melodías que hacen bien su trabajo y otras que son geniales, sin hacer sentir sobrecargado al título, como sucede en muchas ocasiones en el género. Por el lado de las voces, está la opción de ponerlas en japonés o inglés, teniendo por lo general un muy buen desempeño por parte de los actores y una gran cantidad de escenas totalmente actuadas.

Los efectos de sonido cumplen su función y, a pesar del aspecto retro del juego, lo han tratado como si fuese un desarrollo moderno, poniendo atención al sonido de los pasos de los personajes sobre diferentes materiales, el tipo de arma que está haciendo daño al personaje, elementos de menú junto a sus diferentes selecciones, entre otros detalles.

Conclusión

Dentro del universo de buenas obras que le dan fuerza al catálogo de Nintendo Switch, como Breath of the Wild o Mario Odyssey, Octopath Traveler es una entrega que se puede considerar fácilmente como un imperdible a la altura de los juegos mencionados.

Octopath Traveler es un excelente juego lleno de virtudes que enumerar, y no sólo dentro del marco del JRPG, ni mucho menos gracias a la nostalgia a la que se puede decir que intenta evocar, sino que, debido a sus legítimos méritos al entregar una propuesta gráfica única, una jugabilidad variada y profunda, además de una narrativa original y que sabe mantener un ritmo durante todo el transcurso del juego. En síntesis, no se hizo un simple juego para vender entorno a las emociones asociadas a la era de los 16 bits de los JRPG, sino que se entrega un proyecto que goza de una muy buena calidad, aunque se restara la nostalgia de la ecuación.

  • Gráfica: 9.5
  • Historia: 9
  • Jugabilidad: 10
  • Innovación: 9
  • Optimización: 7
  • Sonido: 8

Lo Bueno

  • Excelente jugabilidad
  • Gráficos únicos
  • Buena música
  • Interesante forma de plantear la historia

Lo Malo

  • Algunos personajes cliché
  • Inconstancia en ciertos aspectos técnicos
8.8

Muy bueno

Loco y apasionado por muchas cosas distintas de la vida, entre ellas los videojuegos. Prefiero un buen RPG antes que algo sin mayor historia, pero igual juego de todo, en especial si es para retar a algunos amigos. Animalista y bastante animal al mismo tiempo. El notero catete de algunos videos de Primer Player.

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