Final Fantasy XII: The Zodiac Age Review

Final Fantasy XII: The Zodiac Age es el remaster del título amado por muchos y odiado por otros que fue lanzado en 2006 para PlayStation 2. ¿Qué tal es este juego? Descúbrelo en el review que hemos hecho para nuestro regreso a Rabanastre después de más de 10 años.

Gráfica

Voy a partir aclarando que el juego es un remaster, no un remake, por lo que corresponde ser un poco más comprensivo con el hecho de que los gráficos no sean lo máximo que puede aportar el PlayStation 4. Aun así, una serie de malas decisiones por parte de Square Enix hacen que el título no luzca tan bien como podría.

Ivalice luce mejor que nunca a nivel gráfico con unos perfectos y fluidos 1080p, donde los rústicos modelos de la PS2 han envejecido bastante bien. Sin embargo, entrando en lo que respecta a las texturas es cuando resaltan malas decisiones de parte de los desarrolladores que arruinan lo prolijo que luce todo.

Tenemos los entornos de la ciudad de Rabanastre, por ejemplo, con texturas HD bien logradas y que ayudan a ambientar el escenario. Sin embargo, de pronto te topas con un letrero de una tienda que no es más que la misma textura en baja resolución de la entrega original, sólo que expandida y con un efecto que lo hace parecer acuarela. Este tipo de detalles que son mera desidia dan una sensación de descuido por parte de Square. Peor aun cuando algunos personajes también tienen este tratamiento en zonas visibles de su modelado, como la piel.

Ya que estamos tocando el tema de los personajes, en sus rostros han puesto un gran énfasis, pero el resultado final llega a ser algo molesto. Para resaltar sus facciones, los modelos tienen texturas que son como una pintura digital, que simula sombras o luces en algunas zonas de las caras. Esto funciona muy bien dentro de una pintura o trabajo 2D, pero este tipo de técnica sólo hace que los personajes se vean sucios. Te acostumbras rápido, pero si bien puede haber lucido muy bien en PS2, el tiempo no ha pasado en vano y esto se pudo haber corregido o sutilizado pensando en el HD.

Los cabellos son otro problema que tiene el juego, ya que Square tomó la mala decisión de definir las hebras de pelo excesivamente, dándole un aspecto antinatural. Fue un esfuerzo extra en vano, que con texturas menos definidas o hebras desordenadas luciría mucho mejor. Todos estos problemas se pueden ver claramente en Vaan, el protagonista.

Fuera de eso, el aspecto del título es excelente para un remaster e incluso parece un título moderno cuando los encuadres a los personajes son desde distancias mayores.

Historia

En cuanto a la historia, se aprecia mucho que se hayan roto algunos paradigmas de Final Fantasy, y se haya optado por un relato más creíble, donde el móvil para la acción no es que somos los elegidos para salvar al mundo o una repetida historia de amor. En esta entrega nos encontramos con problemas políticos, ambición de poder y otro tipo de conflictos menos explorados por la franquicia.

El tono de la historia es similar al de Final Fantasy Type-0, sólo que bien contado.

Incluso el tutorial está bien contextualizado y sirve para llevar la tensión de inmediato al juego y encariñarse un poco con Vaan antes de que aparezca.

Jugabilidad

El gameplay de este Final Fantasy es lo que muchos odiaron en su tiempo al romperse el esquema clásico por turnos, pero la verdad es que si es por turnos, sólo que con un sistema activo muy parecido al de Chronno Trigger e incluso más al de la saga Xenoblade Chronicles.

Al enfrentarnos a los enemigos lo hacemos con la posibilidad de movernos libremente en el mapa, pero las acciones se hacen llenando la clásica barra de acción. En un principio parece molesto que al acabar con un enemigo haya que seleccionar de inmediato otro para atacar, porque si no el personaje se deja golpear sin mayor problema, pero a medida que se avanza en el juego, que el cambio entre enemigos fuese automático podría arruinar tu estrategia y hacerte perder un combate.

Contamos con un sistema de Gambits, que es una serie de órdenes que se le predefinen a los personajes que no controlamos directamente, como por ejemplo, qué hacer si un aliado pierde vitalidad, si está a punto de morir, etc. Se pre establece una estrategia y se va a la batalla con ésta. Por supuesto, puedes dar órdenes directas en caso de ser necesario, así que no limita de forma alguna lo que es el combate.

También tenemos las licencias, que son los clásicos Jobs o clases, donde se le asigna a un personaje una de las 12 opciones, como mago blanco, negro, monje, samurái, etc.; lo que determinará sus habilidades, desarrollo de stats y, más importante, las habilidades que obtendrá o el equipo que podrá usar.

Los combates son ágiles y son dentro de la misma zona de exploración, por lo que no se vuelven tediosos y hasta se hacen adictivos.

Innovación

En cuanto a innovación, Final Fantasy XII de por sí mezcló y alteró la fórmula de su propia franquicia, ganándose el repudio de algunos. Sin embargo, el cambio es más que necesario y la esencia de lo que es un RPG no se pierde en lo absoluto, a diferencia de como pasó con otras entregas.

The Zodiac Age agrega una función para que todo se mueva el doble de veces más rápido (pudiendo aumentarlo hasta 4 veces) para que la exploración de los mapas y los combates no se vuelvan una molestia.

Además, la creación del sistema de gambits y las clases (licencias) aporta mayor peso a las decisiones, al mismo tiempo que te permiten una flexibilidad de juego suficiente.

Antes de comenzar el juego se puede activar o desactivar una serie de ajustes, para poder personalizar la experiencia, como la vibración del control, movimientos de cámara, idioma -ya que se incluye el japonés- o la banda sonora original, en vez de la reorquestración que se hizo para esta entrega.

Optimización

La optimización del título es buena, en todo momento se mantiene fluido el juego, incluso cuando se lanzan poderes o se acelera la velocidad de juego. Sólo molesta que Square se haya relajado tanto en el aspecto gráfico como mencionamos en al apartado que corresponde.

Hay que decir, eso sí, que no es de lo más común, pero de pronto se ven cutscenes mal hechas, descuidadas que se pudieron haber corregido sin mayor esfuerzo. Cosas así te recuerdan que estás ante un juego de hace 10 años. El resto del tiempo suelen ser impecables.

Sonido

Como toda entrega de Final Fantasy, la música es espléndida. Quizás muchas tonadas no destacan de inmediato, pero con el tiempo se van grabando en nosotros y cumplen con la función más que necesaria de realizar una ambientación apropiada.

Las actuaciones de voces no son espectaculares, pero sí son buenas y te mantienen dentro de la experiencia, incluso habiendo personajes con acentos distintos para resaltar diferencias entre razas o posiciones sociales.

En fin, Final Fantasy XII: The Zodiac Age es un RPG de tomo y lomo que le gustará mucho a cualquier entusiasta del género y que no esté atrapado en aceptar como la única mecánica aceptable de juego el sistema que conocimos entre Final Fantasy y Final Fantasy X.

  • Gráfica: 7
  • Historia: 9
  • Jugabilidad: 9
  • Innovación: 8
  • Optimización: 8
  • Sonido: 7

 

Lo Bueno

  • Gran jugabilidad
  • Excelente historia
  • Personajes interesantes
  • RPG profundo

Lo Malo

  • Descuido en los detalles
  • Piel y cabello mal logrados
8

Muy bueno

Loco y apasionado por muchas cosas distintas de la vida, entre ellas los videojuegos. Prefiero un buen RPG antes que algo sin mayor historia, pero igual juego de todo, en especial si es para retar a algunos amigos. Animalista y bastante animal al mismo tiempo. El notero catete de algunos videos de Primer Player.

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